domingo, 16 de marzo de 2014

COPA INTERCONTINENTAL Y MUNDIAL DE CLUBES


 

La Copa Europea/Sudamericana, mejor conocida como Copa Intercontinental, recibiría a partir de 1960 a los mejores equipos de los continentes más poderosos del fútbol internacional: el campeón de la Copa Libertadores por América del Sur y el de la Liga de Campeones por Europa. El torneo gozó de gran popularidad durante los años 1960, pero la negativa de algunos clubes europeos de no participar debilitaron el mismo durante los 70.
En 2000 se disputó la primera edición de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA, que pretendía reemplazar a la Copa Intercontinental al extender la participación en la misma a clubes de otros continentes. Durante ese año se disputaron ambos torneos. Finalmente a partir de 2005 el Mundial de Clubes reemplazaría la Copa Intercontinental y se alzaría como el máximo evento a nivel de clubes.


 

TERRENO DE JUEGO


Las primeras reglas del fútbol asociación de 1863 mostraban un terreno de juego simple:
un rectángulo cuyo largo máximo era de 200 yardas (unos 183 metros) y su ancho máximo 100 yardas (91,5 metros).
En 1897 se modificó a lo largo y ancho del campo y se dieron longitudes para ser utilizadas en partidos internacionales. Estas longitudes se mantienen en la actualidad. En 1901 se agregó una línea punteada paralela a la de meta a 18 yardas (16,5 metros) de la misma, que no tenía que ocupar todo el ancho del terreno necesariamente.
En 1902 se haría el último gran cambio a las reglas del campo de juego. Se crearon las áreas 
penales y de meta y se agregó la línea central. El modelo de terreno de ése año prácticamente no tendría cambios hasta la actualidad.




DESARROLLO DEL ENCUENTRO




En un principio la duración de los encuentros no estaba fijada, aunque ya desde 1866 el tiempo de 90 minutos comenzaba a ser un estándar. En 1897 esto se hizo oficial y además se definió que el entretiempo no debía superar los 5 minutos. Para 1995 el tiempo de descanso aumentó a un máximo de 15 minutos para adaptarse a las exigencias actuales.
Originalmente se podía convertir un gol cuando se hacía pasar la pelota entre dos postes verticales, independientemente de a qué altura pasaba. En 1866 se agregó una cinta entre los postes a 8 pies de altura (2,44 metros) para delimitar el área del posible gol, la cual sería sustituida en 1891 por un poste horizontal (travesaño o larguero) rígido.



PENALES



En 1891 se introdujeron los penales, los cuales se adjudicaban a un jugador cuando le cometían una infracción dentro de la zona de 12 yardas rival. El balón se debía patear desde cualquier lugar de la mencionada línea, mientras el resto de los jugadores, salvo el guardameta rival, debían estar por detrás de la línea de 18 yardas. El guardameta se podía acercar hasta la línea de 6 yardas. Con la introducción de las áreas de 1902 la zona para la posible infracción se extendió a toda el área penal, sólo el ejecutante y el guardameta rival podrían estar dentro del área, y el balón debía patearse desde el punto penal. Desde 1929 el portero debe mantener sus pies sobre la línea de meta hasta la realización del tiro.

 

INICIO Y REANUDACIÓN DEL JUEGO

Desde 1863 el inicio del encuentro no ha sufrido modificaciones: un sorteo define qué equipo elegirá su mitad del campo y cuál dará el puntapié inicial. Ningún jugador del equipo contrario al que realiza el saque podrá acercarse a menos de 9,15 metros del balón hasta que éste esté en juego. Tras cada gol los equipos cambiaban de mitad y el bando que recibía el gol ejecutaba un nuevo saque central. A partir de 1875 sólo se cambiarían de mitad en el entretiempo, donde el equipo que no realizó el saque inicial en el primer tiempo lo haría al comienzo del segundo.

 

PELOTA

Hasta mediados del siglo XIX las pelotas utilizadas para los diferentes códigos de fútbol estaban hechas de vejigas de puercos. Gracias al descubrimiento de la vulcanización del caucho por Charles Goodyear en 1836 se pudieron crear pelotas más esféricas. El mismo Goodyear diseñó y creó la primera pelota de fútbol en el año 1855.

En  1872 se definió que los balones debían tener forma esférica, una circunferencia de entre 27 y 28 pulgadas (68,58 y 71,12 centímetros respectivamente) y un peso de entre 13 y 15 onzas (368,5 y 425,2 gramos respectivamente). Los requisitos se han mantenido prácticamente iguales hasta la actualidad. Desde entonces los únicos cambios importantes han sido en cuanto a los materiales de fabricación y la forma de los gajos.

            

ÁRBITROS




En 1881 surgió la primera aparición de un referee en las reglas del juego, aunque aún con poca autoridad; hacía 1884 los mismos ya podían tomar decisiones por cuenta propia, sin consultar a los participantes. En 1891 el referee, que se ubicaba afuera del campo, entraría al mismo, mientras que los umpires pasarían a ser jueces de línea. Desde este momento el referee, posteriormente conocido como árbitro principal o simplemente árbitro en español, tomaría las decisiones más importantes, como amonestar o expulsar, ya sea por doble amonestación o una infracción grave, a un futbolista.